Refugios, cocina simple y comunidad
En altura, el calor verdadero llega en forma de sopa humeante y charla tranquila. Cocinar con hornillo pequeño, ingredientes claros y recetas memorizadas libera tiempo para mirar al fuego y escuchar. Compartir mesa, risas y turnos de limpieza teje vínculos que acompañan la próxima subida.